Jóvenes

Juan 15:5 dice :

“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mi nada podéis hacer.”
Este versículo es el lema de nuestro ministerio de jóvenes. El propósito de este ministerio y el deseo de mi corazón es que cada joven que tome parte llegue a conocer a Jesucristo como su Salvador y que diariamente cultive una relación íntima con Él. Que lleguen a entender que el cristianismo no es una religión, sino una relación personal con nuestro Dios y que mientras más le conozcan más deseen ser como Cristo.

Después de diez años bajo el liderazgo del hermano Eliseo Rodríguez, es un honor poder tomar las riendas y servir como nuevo líder del ministerio de jóvenes a partir del 2 de julio del 2017.

Yo comencé a asistir al Templo Bautista de Fairfax con mis padres en el 1998 cuando apenas tenía 8 años. Acepté a Jesús como mi Salvador y fui bautizado en esta iglesia. Crecí siendo parte activa del ministerio infantil bajo el cuidado de hermanos fieles que servían, y muchos aun sirven, con amor y dedicación. En mi adolescencia, fui parte activa del ministerio de jóvenes bajo el liderazgo de pastor Jack Ramos. Durante este tiempo de grandes cambios y retos, él fue un gran impacto en mi vida. Es un privilegio poder servir en la iglesia donde me crecí junto con él como mi pastor.

Comencé mis estudios universitarios en Biblia con una concentración en el ministerio de jóvenes en el 2013 en Pensacola Christian College y me gradué al principio del 2017. Hoy, tengo la convicción de que Dios me ha estado preparando para este momento en mi vida y seguirá preparándome para servirle en espíritu y en verdad.

Nuestro ministerio de jóvenes es un grupo muy diverso de jóvenes hispanos de segunda y tercera generación de padres o abuelos provenientes de diversos países de Suramérica, Centroamérica y del Caribe; así, como yo. Para la mayoría de ellos, el inglés es su primera lengua y Estados Unidos es el lugar donde han crecido y se han desenvuelto desde que comenzaron a ir a la escuela. Sin embargo, en sus hogares viven vidas “en español” con la influencia de la cultura del país natal de sus padres y abuelos. En general, esta generación de jóvenes cristianos hispanos representa un gran reto debido a las diferencias culturales, pero a la misma vez una gran responsabilidad en cuanto a la influencia que tendrán para expandir el Evangelio e impactar la vida de otros jóvenes. Tomando esto en cuenta, pondré todo mi esfuerzo para que los estudios Bíblicos, charlas y actividades sean bilingües.

Una parte muy importante de nuestro ministerio son las reuniones mensuales donde nos reunimos no solo para pasar tiempo juntos de diversión, sino para ministrar a sus vidas por medio de estudios Bíblicos y actividades con propósito de índole espiritual. Ocasionalmente, también facilitamos actividades de compañerismo y servicio. El punto culminante cada año es nuestro campamento donde podemos apartarnos de las distracciones del diario vivir por unos días y proveerles no solo un tiempo de diversión, sino un tiempo de reflexión a solas con Dios.